La Burocracia y yo…

Recuerdo cuando era pequeño y leía Mafalda no entendía porqué su tortuga se llamaba Burocracia, mi papá intentó sin éxito explicármelo, eso fue obviamente hasta que me enfrenté yo mismo a las barricadas burocráticas de ministerios, bancos y universidades, en primera instancia cualquier trámite parece sencillo, porque después de todo qué tan díficil puede ser sacarse la cédula, registrar un título, abrir una cuenta, incribirse en una universidad o simplemente graduarse, pues resulta que es muy díficil, normalmente cualquier trámite por simple que parezca incluye al menos dos o tres visitas al sitio si es la primera vez y muchos papeles de la segunda vez en adelante, lo peor es que uno puede ver y sentir la satisfacción del que te atiende cuando luego de revisar por tres horas tus papeles, te mira y te dice: no entendiste no era una fotocopia de la cédula, era una fotocopia en acetato y ampliada y a colores, ¿ a quién se le ocurre que era una simple fotocopia? y voltean los ojos claro está, es muy divertido cuando empiezan a mandarlo a uno de oficina en oficina, o cuando te dan la super respuesta: no hay sistema, maldito sistema provoca patearlo cada vez que se va, luego de años de espera seguro encontrarán algún papelito esencial para resolverte el problema…no, lo siento, no hay nada que pueda hacer, lo que siempre me lleva a la pregunta: ¿para qué estás ahí entonces? hoy me pasé UNA hora entera en la universidad tratando de inscribirme, fui a todas las cochinas oficinas y laboratorios hasta que finalmente alguien vio cuál era el problema: ¿Ahhh es que tú eres de post grado? haberlo dicho antes, es otro proceso…huevón tengo media hora diciéndole eso a todo el mundo ni que yo fuera idiota…sin embargo toooooodoooooos los empleados me vieron como si lo fuera,es como si las organizaciones te pusieran a prueba para ver que tanto quieres lo que pides, me imagino que es una nueva regla de la naturaleza: sólo áquel que logre vencer a la burocracia triunfará en la vida, de todos creo que el trámite más ladilla es graduarse, se acerca el momento y dices: finalmente me voy de este suplicio, no mi amigo, ahora es que comienza, primero tienes que buscar como mil solvencias, pagar no sé cuántos aranceles, ir a reuniones, imprimir sopotecientas tesis, llevar mil constancias de haber impreso las sopotecientas tesis, recibir los maltratos de los empleados, posiblemente golpear a uno o más de ellos, hacer sacrificios rituales de animales en el rectorado y toda una serie de indignidades, finalmente llega el día de la graduación y luego de calarte todo el acto, al salir te das cuenta que todavía falta llevar el título a registrar(deberían dártelo registrado) y empieza todo de nuevo…¿cuántas estampillas es que es?…
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Acerca de Luis H. Acuña

Incomunicador Social. Videojugador. Escritor improductivo. Serie adicto. Lector indiscriminado. No sé Kung-fu ni cómo derrotar a Zurg.
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